@resumidoinfo
YouTube
hace 2h
Nahuel Pennisi: "En otra vida quisiera ser un pájaro que vuela eternamente"
Mano a mano con Nahuel Pennisi: una charla llena de historias, anécdotas, confesiones y reflexiones que emocionan. Desde sus comienzos tocando a la gorra en la calle Florida hasta los recuerdos de su infancia, cómo aprendió a andar en bicicleta y el lema que lo acompaña desde chico: “Tengo que poder”.
Recordamos su sueño de conocer un estudio de radio, incluso antes que subirse a un escenario, y algunas de las cagadas que hacía de chico, como cuando se escapó del colegio a los once años.
También hablamos de un consejo que le cambió la vida. Cuando sufría bullying y sus compañeros le gritaban “ahí va el ciego”, su abuelo le respondió: “¿Y si vos sos ciego?”. Una enseñanza que lo ayudó a aceptarse y quererse tal como es.
La fe y la religión también tuvieron su lugar en la charla. Nahuel nos contó por qué creer en Dios lo ayudó a creer en sí mismo y recordó un sueño muy particular de su infancia, en el que seguía el ruido de una campera de cuero por un terreno baldío. Una experiencia que marcó a su familia y le dejó una enseñanza: a Dios no se lo ve ni se lo toca, pero se lo siente.
Esa misma conexión espiritual apareció cuando hablamos de Mercedes Sosa y de su disco tributo, “Nahuel Pennisi canta a Mercedes Sosa”. Nos contó qué sintió al quedarse solo en el patio de la escuela de la Negra, en Tucumán, y cómo percibió su energía en ese lugar. Para Nahuel, Mercedes es “una voz espiritual del más allá que no necesita envase”.
Además, descubrimos su fanatismo por los perfumes, con una colección de casi 200 frascos. Hablamos de cómo la llegada de sus hijos, Alma y Mateo, transformó sus prioridades y de su sueño de poder volar como un pájaro.
Y, como no podía faltar, nos regaló su propia versión de una canción de La Joaqui y cerramos con una reflexión emocionante sobre la importancia de llorar y no reprimir lo que sentimos.
Recordamos su sueño de conocer un estudio de radio, incluso antes que subirse a un escenario, y algunas de las cagadas que hacía de chico, como cuando se escapó del colegio a los once años.
También hablamos de un consejo que le cambió la vida. Cuando sufría bullying y sus compañeros le gritaban “ahí va el ciego”, su abuelo le respondió: “¿Y si vos sos ciego?”. Una enseñanza que lo ayudó a aceptarse y quererse tal como es.
La fe y la religión también tuvieron su lugar en la charla. Nahuel nos contó por qué creer en Dios lo ayudó a creer en sí mismo y recordó un sueño muy particular de su infancia, en el que seguía el ruido de una campera de cuero por un terreno baldío. Una experiencia que marcó a su familia y le dejó una enseñanza: a Dios no se lo ve ni se lo toca, pero se lo siente.
Esa misma conexión espiritual apareció cuando hablamos de Mercedes Sosa y de su disco tributo, “Nahuel Pennisi canta a Mercedes Sosa”. Nos contó qué sintió al quedarse solo en el patio de la escuela de la Negra, en Tucumán, y cómo percibió su energía en ese lugar. Para Nahuel, Mercedes es “una voz espiritual del más allá que no necesita envase”.
Además, descubrimos su fanatismo por los perfumes, con una colección de casi 200 frascos. Hablamos de cómo la llegada de sus hijos, Alma y Mateo, transformó sus prioridades y de su sueño de poder volar como un pájaro.
Y, como no podía faltar, nos regaló su propia versión de una canción de La Joaqui y cerramos con una reflexión emocionante sobre la importancia de llorar y no reprimir lo que sentimos.
19
Comentarios
Aun no hay comentarios. Se el primero!
Inicia sesion para dejar tu comentario.