En un hecho casi de película, una mujer pudo recuperar su moto cuando un ladrón intentó robársela. En el distrito de Lanús, a las afueras de Buenos Aires, Déborah, una tatuadora, fue interceptada por dos motochorros. Pero lo que los ladrones no esperaban era que Déborah tenía un as bajo la manga: un dispositivo que emite descargas eléctricas y que hizo que el ladrón saltara de la moto y saliera corriendo como alma que lleva el diablo.
La situación comenzó cuando Déborah, estacionada apenas un momento para chequear una dirección, fue sorprendida por los delincuentes que querían llevarse su vehículo. Desconcertada, los vio alejarse con su moto, pero rápidamente recordó el dispositivo que llevaba en la muñeca. Oculta tras un árbol, activó la descarga que terminó frustrando el robo.
Este dispositivo, conocido como Shockbag, fue algo que Déborah conoció hace poco tiempo. "Lo compré para prevenir, nunca pensé que realmente lo usaría", explicó después del incidente. La tecnología es bastante sencilla: una banda se coloca bajo el asiento de la moto y se activa mediante una muñequera, emitiendo una descarga de 6000 voltios que, si bien no es letal, es lo suficientemente fuerte como para hacer que cualquier ladrón suelte lo que tenga.
La historia de Déborah es un claro ejemplo de cómo las innovaciones tecnológicas pueden transformar situaciones potencialmente peligrosas. Aunque ella lamentablemente perdió su teléfono en el incidente, pudo recuperar su moto gracias a su rápido accionar y al disparador eléctrico. Este dispositivo puede ser utilizado no solo en motos, sino también en autos y bolsos, y ofrece una capa extra de seguridad a los ciudadanos.

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