Che, parece que el partido entre Paraguay y Francia estuvo bastante picante. El arquero paraguayo, Orlando Gill, quiso saludar a Kylian Mbappé después de la victoria de los franceses, pero Mbappé lo ignoró y, para colmo, le gritó la victoria en la cara. Eso hizo que Gill le lanzara un pelotazo y luego explicara que fue un momento de "calentura".
El partido terminó tenso, con ambos equipos cruzándose piropos menos amigables. El delantero francés, bastante festejado por su gol, ignoró a Gill, quien mostró su enojo con un pelotazo. La cosa es que Mbappé parecía más ocupado en celebrar con su público que en saludar.
Después del lío, Gill admitió que se pasó de rosca y habló de la destacada campaña de su selección en el Mundial, eliminando incluso a Alemania. Mientras tanto, Mbappé, con la moral alta, declaró que Francia también sabe jugar "a lo sucio" y fue contundente en sus palabras sobre quién fue el mejor en la cancha.
Por el lado de Paraguay, destacaron la rudeza y el estilo aguerrido que Gustavo Alfaro ha inculcado en el equipo. En su opinión, si el balón pasa, el jugador no. Parece que hay estilos que se siguen marcando a fuego en el fútbol, ¿no?

Comentarios (0)
Iniciá sesión para dejar un comentario.
Sé el primero en comentar.