Robbie Williams regresó a Buenos Aires después de 20 años y arrancó su gira en el Movistar Arena con toda la energía de un artista que no ha perdido el brillo.
Con un show que mezcla el rock con el glamour de Las Vegas, Williams ofreció a sus seguidores una experiencia única, completa con coros, vientos y un cuerpo de baile. "Let Me Entertain You" marcó el comienzo de un espectáculo que promete ser una carta de amor al entretenimiento.
En medio de chistes sobre sus chismes pasados y su tiempo en rehabilitación, Robbie mostró su lado más humano y honesto al bromear con su público sobre encuentros que vivió en Argentina.
Pero no todo fue humor. También confesó que su familia, especialmente su esposa e hijos, lo han transformado en un mejor hombre. Y, entre tema y tema, le pidió al público que presionara a su manager para que su regreso a Argentina no tardara otros veinte años, sino menos de dos.

El espectáculo no solo ofreció música; también tuvo momentos toques emotivos. En "Supreme", Robbie recibió una bandera con su imagen junto al icónico corredor de Fórmula 1 Jackie Stewart, algo que emocionó tanto al cantante como a sus fans. Más adelante, Robbie se tomó un momento íntimo para dedicar "She’s the One" a una fan local, haciendo que el Arena vibrara de emoción.
Para cerrar una noche inolvidable, interpretó "My Way", un homenaje sentido hacia su padre, quien lo ha inspirado a lo largo de su carrera. Robbie compartió cómo, años atrás, sus shows en Argentina fueron un bálsamo durante un periodo oscuro de su vida, agradeciendo al público por su incondicional apoyo.
En otra parte de concierto, destacó al público argentino como "el mejor del mundo", al tiempo que levantó una bandera con Messi y Maradona.
Antes de cantar "Angels", prometió regresar pronto, invitando a todos a asegurarse de que su manager tome nota de esta solicitud. ¡Esperemos que se cumpla y volvamos a tener a Robbie pronto por acá!

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