El domingo pasado, la Parrilla El Tano de Avellaneda tuvo la idea genial de festejar el Día de la Revolución de Mayo preparando un sándwich de matambre de 700 metros. La idea era compartirlo con los vecinos, pero todo se desmadró cuando la gente, emocionada, rompió el protocolo y, literalmente, se tiró encima de la comida para llevarse un pedazo antes de tiempo.
La cosa se puso interesante cuando distintos grupos, sin poder esperar más, saltaron las vallas que habían montado para delimitar la calle y se lanzaron sobre el sándwich. Los que estaban allí para pasar un rato tranqui no podían creer lo que veían y hasta hubo quienes los retaron por semejante descontrol. El clima se puso tenso, pero eso no frenó a quienes querían probar un pedacito del famoso sándwich.
Después del caos, la parrilla salió a decir algunas palabras de agradecimiento y también de desagrado. A pesar de que la jornada tuvo su encanto, el caos final dejó un sabor amargo. Explicaron que hubo varios que no solo se llevaron pedazos del sándwich, sino que también se hicieron de otros elementos. Sin embargo, esa locura no empañó el espíritu del evento y el agradecimiento hacia todos los que sí respetaron la consigna original.

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