El centro de Estados Unidos está pasando un calorón bárbaro. El fin de semana y los próximos días, las temperaturas van a superar los 38°C desde Dallas hasta Dakota del Norte. Unos 70 millones de personas están bajo alerta por esta ola de calor que parece no dar respiro.
El problema es un "domo de calor", que básicamente significa que el calor queda atrapado y la temperatura no baja ni a la noche. Esto suma estrés térmico a la gente, ya que tampoco pueden descansar del calor. Mucho calor, mucha humedad, y la sensación es de asfixia.
En lugares como Nebraska, ya el termómetro toca los 42°C, y en otros lados como Denver están cerca de romper récords de calor. El norte de Estados Unidos, por suerte, zafa un poco de esta locura de temperaturas, pero en el oeste y parte del centro no hay quien se salve.
La situación es preocupante porque este calor extremo es especialmente riesgoso para chicos, adultos mayores y gente con problemas de salud. Aparte, el cambio climático juega un papel importante en todo esto. Los especialistas advierten que es una señal de las olas de calor más agresivas que se vienen. Así que, a cuidarse del sol, hidratarse mucho y tratar de estar en lugares frescos.

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